A fall from Grace

Rubén García

Netflix inició el año con el estreno de  A fall from Grace. Una película emocionante que nos narra la historia de una mujer inocente que enfrenta cargos por homicidio. La dirección y el guión estuvieron a cargo del también actor y productor Tyler Perry y en el elenco figuran actores como Crystal Fox, Phylicia Rashad, Cicely Tyson, Bresha Webb, Mehcad Brooks, Adrian Pasdar. 
Grace Waters una mujer divorciada y angustiada por el paso de los años ha conocido a Shannon, un hombre aparentemente perfecto, con quien luego de una serie de citas decide contraer matrimonio. Grace vive feliz durante un tiempo hasta que descubre que su marido no es el hombre que esperaba. Luego de perder su empleo, su casa y su dinero, se ve metida en un aprieto y, a pesar de no existir pruebas concretas, se le relaciona con el asesinato de su esposo. 
Jasmine Bryant es una abogada novata que trabaja para una defensoría pública. Luego de hablar con Grace se da cuenta de que es inocente y decide llevar su caso a juicio para que le retiren los cargos. Jasmine tiene que enfrentar múltiples factores que la hacen sentir incapaz, aunque al final de una manera muy inesperada consigue la forma de demostrar la verdad.
. La narrativa se extiende a detalle durante la primera mitad, pero es en los últimos 15 o 20 minutos en los que la acción corre de manera precipitada y no se da el tiempo adecuado para su desarrollo, de modo que el final es rápido y deja una sensación de insatisfacción, como cuando pruebas un platillo delicioso pero en un porción pequeña que te deja con ganas de más. A pesar de ello la película te envuelve rápidamente. La intriga es el elemento que nos mantiene a la espera de más, desde el principio el espectador necesita saber en qué concluirá la historia.
La película adquiere un tono muy emocional durante los testimonios de Grace, lo cual puede llegar a ser melodramático y romántico. Esto puede ser justificable considerando que ella está contando su historia y por lo tanto abriendo una parte íntima de su vida, pero a Perry se le escapó de las manos y terminó endulzando de más esos momentos.
Las actuaciones fueron en su mayoría adecuadas. Crystal Fox como Grace Waters logra un perfecto contraste del estado anímico de su personaje. La felicidad de Grace por encontrar al amor de su vida es algo que se puede sentir en cada movimiento que hace, sin embargo, lo más impactante es cuando ya está encarcelada, pues el dolor, la infelicidad y la desesperanza son tan nítidas que es imposible no conmoverse. Por su parte, Bresha Webb se destaca por esa energía, empeño y desgaste que emana su personaje cuando se decide a sacar a Grace de la cárcel.

A fall from Grace es una película entretenida que emocionará al espectador de principio a fin. No es nada fenomenal ni grandiosa, no se trata de una obra maestra. Es más bien esa clase de filme que busca envolver y abstraer por un momento al público, para que olvide la vida real y se entregue al juego de la ficción; es de los que te dejan satisfecho, de los que sí vale la pena ver.

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